logo

Hermosos por dentro y por fuera PDF Imprimir E-mail

Esta mañana le comentaba a mi marido sentada en una terraza tomando unas cañas, que mi forma de ver a las personas ha cambiado por completo.

En realidad, no se cuando se produjo este cambio, pero con el paso del tiempo, me he dado cuenta de que ya no me dejo influir por la primera impresión y no prejuzgo por lo que otros me hayan contado, simplemente quiero conocer.

No es lo atractivo de una persona sino la persona en si la que debe provocar nuestro interés. Juventud y buen aspecto físico no siempre son sinónimos de hermosura, como tampoco lo son vejez y dificultad física y/o mental de fealdad. Nos conocemos en el día a día y nuestra opinión sobre las personas de nuestro entorno va cambiando a medida que nos vamos conociendo y llega un momento en que no vemos su color de piel, lo guap@ que es, su minusvalía ya no nos incomoda...

Hay cualidades buenas y malas en todas las personas, y en cada uno, estas cualidades tienen un equilibrio especial y distinto; nuestro cuerpo no es más que el envoltorio.

¿Qué es lo primero que vemos de un regalo?. No vemos el regalo sino el envoltorio. Nuestra imaginación empieza a volar segun lo grande y bonito que sea ese envoltorio, pero el regalo de verdad está dentro. A veces las expectativas se cumplen y hay una perfecta correlación entre ambos, pero otras veces no, es entonces cuando quedamos completamente sorprendidos.

Los medios aplican a la perfección la teoría del regalo, haciéndonos creer que belleza y perfección física son lo verdaderamente importante, no hablan de valores, hablan de competitividad llevada a límites. Nos muestran siempre a los ganadores y nada sabemos de los que quedaron atrás, de lo que sufrieron ganadores y perdedores y de los tributos que tuvieron que pagar por llegar a lo más alto.

La juventud de la silicona, del lifting, de los esteroides... ¡resulta tan artificial!. Todos envejecemos; los arreglitos sólo duran un tiempo y luego qué... ¿Vuelta a empezar?. Algunas personas están tan retocadas que parecen figuras de cera. ¿Es eso belleza?.

Sinceramente, creo que ha llegado el momento de dar un giro de ciento ochenta grados y de empezar a valorar a las personas por como son, con cualidades y defectos por mejorar, apreciando el buen aspecto pero sin llevarlo al extremo de ser lo único importante.

 

Trackback(0)
Comentarios (1)Add Comment
0
...
escrito por anonimo, 26 / septiembre / 2009
Dicen que la primera imagen es la que cuenta y yo creo que se puede ver mas allá, sólo hace falta tiempo para darse cuenta del valor que tiene la persona.

Escribir comentario

busy
 

Te Escuchamos

Menú de usuario

Encuesta Slow

¿Qué es el movimiento Slow?
 

Bajo licencia Creative Commons